¡Bienvenido!
La comunidad educativa de un
colegio, es formadora de paz, cuando promueve el desarrollo armónico de la
persona capacitándola para la sana convivencia social. Hablar de desarrollo
humano es propio de educadores y padres de familia. Debería ser también tema de
reflexión permanente entre los estudiantes.
Los establecimientos educativos
como colegios o universidades son lugares por excelencia para interrogarnos
acerca del compromiso que tenemos con la construcción de la paz, interrogarnos
sobre nuestro ser personal y social para construir el país y el mundo como
hábitat adecuado para la sana convivencia de las personas.
El hombre como agente moral, se
hace dentro de las prácticas educativas. Su actuar no es simplemente un actuar
objetivo arbitrario, es consecuencia de un discernimiento intencional, sus
acciones son fruto de una intención.
Podemos decir que la
dimensión ética, se manifiesta en la vida del hombre cundo, éste, inmerso en
una red de relaciones sociales y socializadas dentro de unas prácticas
educativas específicas, se pregunta por la finalidad de sus actos.
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